Agosto 26 de 2020
Del 16 de junio a la fecha al menos diez nicaragüenses han fallecido en el país por actividades o situaciones asociadas a las lluvias. Esta cifra alarma al Centro Humboldt al superar la registrada en el mismo periodo de tiempo de 2019 y sin entrar todavía a los meses de precipitaciones copiosas y de mayor peligro, como son septiembre y octubre, informan medios locales.
El agrometeorólogo del Centro Humboldt, Agustín Moreira, aseguró que las muertes son producto de la imprudencia de las personas porque siempre se recomienda resguardarse, no acercarse a zonas peligrosas como cauces y también de abstenerse a cruzar ríos y quebradas, que son acciones temerarias o que, en palabras del especialista, «es de creerse Supermán».
«La gente sabe que con este tipo de características de lluvias que vienen descargas eléctricas e inundaciones hay que guardar refugio, pero no lo hace. Siempre tienen la imprudencia de cruzar cauces, ríos y quebradas y el resultado es que perdemos vidas humanas y hay daños materiales. Hay una falta de responsabilidad, no es por ignorancia», señaló Moreira.
El primer fallecido en la temporada lluviosa del 2020 fue el pescador Ted Richard Valenzuela. Tenía 40 años de edad y murió luego de caerle un rayo cuando empezaba la pesca artesanal junto a tres personas más.
Abdel García, especialista en gestión de riesgo, puntualizó sobre las muertes por descargas eléctricas. A su juicio existe un nivel de exposición de las personas y esto incrementa la posibilidad de que ocurra una tragedia. «No es milagroso que te caiga un rayo encima pero tampoco es mala suerte. Si leemos las noticias vemos que estaban lavando al momento de la tormenta, andan arriando ganado o están a la intemperie. Hay un nivel de exposición de la gente», acusó.







