A casi 100 días de la autorización del Congreso Nacional a la Inversión Estratégica Honduras (INVEST-H) para realizar procesos de obras, bienes y servicios en el marco de la emergencia sanitaria por COVID-19, estas adquisiciones no han cumplido su objetivo en favor de la salud de la población hondureña, de acuerdo a la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
El capítulo de Transparencia Internacional (TI) en Honduras, presentó este miércoles los resultados de la auditoría social efectuada a la compra de 290 ventiladores mecánicos pulmonares, más de 2.3 millones de productos de bioseguridad y siete hospitales móviles. El 18 de junio pasado fueron divulgados informes de auditoría correspondientes a la compra de 450 ventiladores mecánicos pulmonares y 250 mil kits de pruebas para la detección de COVID-19.
La compra más preocupante es la de siete hospitales móviles. Los equipos de ASJ cotizaron los mismos hospitales móviles directamente con la empresa manufacturera (TNR Prefabrik) a la que INVEST-H los compró, a un precio de USD 2 millones menos cada uno y hospitales muy parecidos con otra empresa (Turmaks) por USD 3 millones menos. Además, en el contrato no hay penalidades por entrega tardía, pero los primeros hospitales debieron ser recibidos hace más de 35 días. Tampoco se encontraron garantías de calidad y la adjudicación se realizó a una empresa sin documentos mínimos de identificación legal en el expediente digital de INVEST-H.
Por lo anterior, existe el riesgo de que INVEST-H/Gobierno de Honduras haya gastado casi USD 50 millones en hospitales móviles que llegarán al país cuando ya no sean necesarios, con precios sobrevalorados y de calidad deficiente, por lo que mejor se hubiera invertido ese dinero en construir y equipar alas permanentes y nuevas en hospitales existentes, las cuales hubieran servido por muchos más años.