El primer ministro Guiseppe Conte afirmó que se podrá «ir al mar y a la montaña» y a la vez analiza la apertura de bares y restaurantes para la semana que viene.
A medida que la cantidad de contagios disminuye y aumentan las presiones de los grupos económicos, el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, parece decidido a acelerar los tiempos de la reactivación económica. Por eso, además de analizar la reapertura de bares y restaurantes, aseguró que en verano la población «no se quedará en los balcones».
Con los meses más calurosos del año que se acercan, el gobierno italiano ya comenzó a pensar en un plan de apertura que evite poner en riesgo las decenas de miles de puestos de trabajo del sector turístico, que ya perdió unos 20.000 millones de euros desde marzo. «Este verano no nos quedaremos en los balcones y la belleza de Italia no se quedará en cuarentena. Sería bello que los italianos pasaran las vacaciones en Italia, incluso si lo haremos de forma distinta, con reglas y cautela», explicó, antes de agregar que «se podrá ir al mar, a la montaña, gozar de nuestras ciudades».
No obstante, Conte aclaró que para definir el esquema que se aplicará durante el verano se debe aguardar la «evolución del cuadro epidemiológico». De acuerdo con las cifras anunciadas este domingo, Italia registró 165 fallecimientos en las últimas 24 horas, la cifra más baja desde el 9 de marzo, y suma ya 30.560.
En tanto, el número de contagios totales es de 219.070, es decir, 802 nuevos casos. Este número es el más bajo desde el 6 de marzo.
Apertura
Otro de los puntos que el premier italiano analiza es qué hacer con los bares y los restaurantes. La presión de los gobiernos locales para flexibilizar la cuarentena es cada vez más grande, por lo que podría adelantar 15 días la reapertura de locales en algunas regiones.
«Estamos recopilando los datos del último monitoreo y con los expertos estamos definiendo reglas claras de seguridad para trabajadores y clientes», manifestó Conte, al ser consultado sobre las versiones que indicaban que los bares y restaurantes podrían reabrir sus puertas el próximo lunes y no el 1º de junio, como estaba previsto en un decreto publicado a fines de abril.
En ese sentido, el primer ministro explicó que «si a nivel epidemiológico la situación permanece bajo control«, se podrá «acordar algunos avances con las regiones». «Lo importante es proceder sobre la base de un monitoreo preciso, porque pagaríamos enormes costos por las imprudencias», evaluó.
La solicitud de reapertura fue realizada por los gobiernos de las 19 regiones italianas, que le pidieron a Conte mayor autonomía para definir los pasos de la flexibilización de la cuarentena que rige desde el 10 de marzo.








