El 22 de abril es el Día de la Tierra. Aunque la COVID-19 se ha extendido por todo el mundo y ha dominado la agenda noticiosa y la atención mundial, la necesidad de acelerar la acción por el clima y la naturaleza sigue siendo tan urgente como siempre.
Para fines de 2020, las emisiones globales de carbono deben disminuir 7,6% y continuar disminuyendo en esa misma proporción cada año durante la próxima década para que podamos mantener el calentamiento global por debajo de 1,5˚C a fines de siglo, según el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2019 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

El Día de la Tierra en 2020
Con motivo de su 50 aniversario, y con la acción climática como tema, el Día de la Tierra 2020 estaba preparado para ser una ocasión histórica. Originalmente, se había organizado una serie de eventos que reunirían a personas en todo el mundo. Pero la pandemia de COVID-19 ha impulsado un cambio hacia plataformas completamente digitales y virtuales.
El Día de la Tierra 2020 será una jornada de 24 horas repletas de acciones, grandes y pequeñas, en favor de las personas y el planeta. Los organizadores, que pertenecen a la sociedad civil, esperan llenar el panorama digital global con conversatorios, actuaciones, seminarios web y eventos que apoyan y reclaman acciones urgentes sobre el cambio climático.
Mientras el mundo planifica la recuperación posterior a la pandemia, PNUMA y otras agencias del sistema de las Naciones Unidas ven esta fecha como una oportunidad para llamar la atención sobre la necesidad de «reconstruir mejor». Los riesgos de ignorar la destrucción ambiental deben entenderse y abordarse con políticas y medidas de protección.
El 22 de abril es un recordatorio oportuno de que debemos aprovechar las oportunidades que nos ofrece el mundo natural para crear empleos verdes y estímulos económicos sostenibles, tomar medidas urgentes para evitar un calentamiento global insostenible y asegurar un futuro saludable y digno.








